Life LEMA y las políticas europeas sobre el reto de reducción de las basuras marinas

basura marina en las playas LEMA

La basura marina se considera como uno de los 11 factores determinantes para alcanzar un buen estado ambiental en nuestros mares para el 2020.

A nivel internacional la Asamblea General de Naciones Unidas reconoció por primera vez el problema de las basuras marinas en su Resolución Océanos y Derecho del Mar del 2005 fomentando la toma de decisiones frente el nuevo reto fruto del sistema de consumo. No obstante, el plan de acción global frente al nuevo impacto de las basuras marinas toma forma en el 2011 con la Estrategia de Honolulu, un documento marco mundial para evitar, reducir y gestionar la basura marina que se elaboró en la V Conferencia Internacional sobre Desechos Marinos.

En los últimos años han sido redactado unos informes internacionales sobre temáticas específicas como el estudio específico sobre microplásticos en el medio marino por el Grupo de expertos de los aspectos científicos del medio ambiente marino (GESAMP, 2015) de las Naciones Unidas o el estudio del impacto de los microplásticos en las especies pesqueras de consumo comercial por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). En el 2016 el secretariado de Convención sobre diversidad biológica ha publicado un estudio para analizar el estado del arte y la posible prevención del impacto de basuras marinas en la biodiversidad de los ecosistemas costeros. Esto a indicar la creciente preocupación para un impacto que afecta ecosistemas, la salud humana y la economía.

La Directiva Marco sobre la Estrategia Marina 2008/56/CE reconoce a nivel europeo el problema de las basuras marinas que la identifica como uno de los 11 descriptores (el nº 10) necesarios para alcanzar Buen Estado Ambiental del medio marino en el 2020. El MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación) ha presentado en primavera 2016 el Programa de Medidas por España.

El Life LEMA pretende responder a la necesidad de implantación de estas políticas europeas y sus requisitos, pero, además, el proyecto es un reflejo de apoyo por parte de los Estados que integran el proyecto al compromiso mundial expresado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible de 2012 (Río+20). Este compromiso implica tomar medidas para la reducción de la incidencia de la contaminación marina. Life LEMA resulta una potencial herramienta de apoyo para la consecución de este compromiso, contribuyendo a prevenir futuros daños en el medio costero y marino.